domingo, 28 de agosto de 2016

Ahora puedes mirarme sin miedo

Me han hecho falta 20 años para darme cuenta de que no existen los prototipos. Yo siempre lo he tenido todo "muy claro": sabía como era mi chico ideal, mi carrera perfecta, mi futuro trabajo, mis ideas morales, y ha hecho falta que viniera alguien que no coincide ni en uno solo de esos puntos conmigo para darme cuenta del poco valor que tienen, de lo poco que me representan realmente. Yo no esperaba enamorarme de un chico moreno, bajito, sin estudios, al que no le gusta mi música, pero al que sin duda le gusto yo. Me siento tan tonta, porque he estado poniendo por encima mi futuro imaginado a lo que podría haber sido un presente perfecto, he estado más de un año poniendo por encima algo vacío ante alguien al que ahora veo tan lleno de posibilidades, a quien he menospreciado y del que podría (y puedo) aprender tantísimo... Realmente nunca sabré si lo hacía por orgullo, por el dolor que aún sentía, por ego... pero ya no me importa, porque voy a dejar de ser tonta, voy a aprovechar que ese chico bajito, moreno, sin estudios, y al que no le gusta mi música, es real, y lo tengo más cerca que nunca, justo cuando estaba apunto de perderlo para siempre. Porque es mentira eso de que la vida está llena de segundas oportunidades, las oportunidades se las busca uno mismo, y yo llevo tanto tiempo buscándolas en el lugar equivocado, que no puedo esperar ni un día más a lanzarme a por ellas, a descubrir a cada minuto algo nuevo tanto de él como de mi misma, solo con estar sentada mirándolo a los ojos, cuando no me quiere decir nada y no sabe que ya me lo está diciendo todo. 
Ahora puedes mirarme sin miedo, todo el tiempo que quieras, porque no hay escapatoria, nuestros ojos están conectados para siempre, y tus pensamientos ya nunca podrán huir de los míos. 

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