lunes, 30 de marzo de 2015

No se si sabrás que voy a ver a Morrissey en concierto en poco más de un mes. Sé que nadie se alegraría tanto de esto como tú, porque sólo tú sabes cuánto lo admiraba, como me encantaba que me tocaras "There is a light that never goes out", y que aunque nunca fue tu estilo te la aprendieras y te acabara gustando tanto como a mi. Echo de menos esos momentos, me encantaría poder hablarte cuando descubro un grupo nuevo que se que te gustaría, y que al día siguiente ya supieras tocarme la canción con la guitarra. Hoy te he visto después de casi seis meses, y realmente han sido dos segundos, pero se me ha parado el tiempo, te he visto alejándote como a cámara lenta, de verdad, como en las películas, viendo como inevitablemente pasabas por mi lado después de tanto tiempo, con un mísero "hola". Y lo peor es que he notado en tu cara que a ti tampoco te ha gustado. Y sé que al principio de este final pensaba que esto solo podía hacerme bien, que necesitaba dejar de verte, que nuestra relación era realmente tóxica, pero ahora que no me escuchas, que ya no me lees, lo confieso, ya no estoy tan segura de eso. No encuentro en nadie lo que tú tenías, y es que ha pasado medio año, y aún te siento tan cerca, y sigo pensando en ti a cada momento, y cada canción me recuerda a ti, y sólo escribo sobre ti, y pienso "Si le contara esto.." "Si supiera esto..". Ojalá vivir el concierto de Moz contigo, ojalá que en el momento en que cante una de sus muchas canciones que me recuerdan a ti tú también estés pensando en mi. Y ojalá que no pienses en mi con rencor, ojalá que estés deseando que lo disfrute, porque nada me haría más daño en este mundo que saber que piensas que todo fue una mentira, que nunca te quise de verdad, que te he olvidado, que puedo estar con otros chicos sin pensar en ti. No, no puedo, te lo digo aunque sé que no lo vas a leer, que esto no va a llegar a ti, porque no estoy preparada para que lo sepas, porque soy una cobarde y por eso te he perdido, porque sigo esperando una absurda señal del destino que me diga que si, que tú eras el definitivo, que algún día podremos volver a disfrutarnos sin rencores. De momento, sólo seguir pensándote, imaginándote, esperándote..