viernes, 29 de agosto de 2014

¿Recuerdas el lago puro y fresco del que te enamoraste? Está volviendo a nacer, fluyen de nuevo las palabras por él. Estos días era un pantano de malas palabras y pensamientos estancados que no me dejaban avanzar, fluir. Tú, que fuiste su creador, casi lo destruyes. Tú, que has provocado que llegara a su caudal máximo, que fluyera con más fuerza que nunca, que lo arrastrara todo y no se detuviera por nada. Ahora tú lo estabas secando. Pero ya conozco el modo de que este lago no fluya más por ti, ahora fluirá por mí.