sábado, 26 de enero de 2013

No te estoy diciendo que será fácil, te estoy diciendo que valdrá la pena.


No me digas que no te lo avise, te avise de lo raro que era estar conmigo, de lo arriesgado que era necesitarme a tu lado, y hacer que te prometa cosas que no habría pronunciado en la vida..
También te dije que no me gustan los nunca, ni los para siempre, ya que tenemos control sobre casi todo, pero no del tiempo, las personas cambian y con ellas sus pensamientos, y sus sentimientos.. y sus actos.
Pero creo que ahora es diferente, creo que estaría dispuesta a arriesgarme a conocerte, a untarme de ti, a conocer cada parte de tu cuerpo y de tu personalidad, cada manía y cada filia, a ver contigo tu serie favorita, a obligarte a ver una película romanticona, de esas que no gustan por la película en si, si no por la persona con la que la ves, a que consigas que cada una de las canciones que escuche me recuerden a ti, y a cada momento que hemos pasado y los que nos quedan por pasar, que me sigas haciendo sentir  tan especial como lo has echo hasta ahora... que lo último que piense cada noche antes de irme a dormir sea en tus 'Buenas noches', y sobre todo, lo más importante, que seas capaz de soportarme como lo has echo hasta ahora, a quererme y aceptarme con cada una de mis rarezas, y de mis dudas, y de mi todo, que no ha sido podido ser todo, hasta que no te he conocido.

Piensa que si estoy asustada tal vez es porque nunca he tenido tanta perfección delante de mis ojos, y no estoy dispuesta a perderte por mis pensamientos estúpidos y precipitados, aún no estoy preparada para algo tan grande como tú.

viernes, 4 de enero de 2013

Baby, heaven is in your eyes

Tengo que dejar de disimular que no siento nada cuando me hablas, porque te estás convirtiendo en el inquilino de un corazón, que a fin de cuentas, no te pertenece.... y no pienses que te voy a dejar entrar así como así....Quiero que si tengo dudas que no se pueden resolver con palabras, seas capaz de resolverlas mirándome y no diciendo nada ( y a la vez diciéndomelo todo)
No necesito que tengas valor y que me digas te quiero mirándome a los ojos, yo tampoco podría soportarlo, solo quiero que no dejes que lo nuestro se quede en nada, que veas como tu y yo podríamos ser enfermos mentales, incurables, inmortales, siguiendo nuestros propios pasos, haciendo de cada error un acierto y de cada noche una hoguera, y de cada beso un incendio.
Deseando morir mojados de un impulso eléctrico, por meter las manos donde no debimos, por cada noche en la que no podíamos dormir, y no dormimos. Por cada tarde decidida, en la que la sensación de que nada puede llegar a valerlo todo, si la nada lleva tu rostro, nos daba la razón.