sábado, 8 de septiembre de 2012

Mi corazón latía tan deprisa que creí que por un momento saldría disparado de mi pecho, a sus manos.

¡Si, le he hablado! ¡He podido! Me he atrevido, y todo ha sido tan bonito, cada frase que pronunciaba me hacia sonreír, podía decir lo que quisiera, que yo estaría dispuesto a escuchar cualquier palabra que saliera de su boca. Ni te imaginas las ganas que tenía de abrazarlo, de tocarle el pelo y de no dejarlo que se fuera, de hacer que fuera solo mio, aunque solo fuera por unos minutos, sentirlo más cerca que nunca.
No podía parar de sonreír, habra pensado que soy una tonta.. pero es que cuando me mira con esos ojitos.. se me estremece el alma.
En mi cabeza sonaba una balada de piano, es más, casi ni podía escuchar lo que decía, solo pensaba en él y yo, escapando juntos de la mano, huyendo a no se donde, a donde el quisiera, que yo me voy con él, donde él quiera....Por un momento me sentí como la pequeña Amelie, mi corazón latía tan deprisa que creí que por un momento saldría disparado de mi pecho, a sus manos.
No recuerdo ni de que estábamos hablando, solo veía como cada vez se acercaba mas a mi y en como yo ya me había imaginado un beso perfecto. Pero eso no sucedió, me dijo adiós, y se fue...
Me dejó ahí, mirando el camino por el que se iba como una tonta..
Por un momento quise gritarle que parara, que me iba con él, pero lo poco que quedaba de realismo en mi cabeza no me dejó hacerlo.
Ya han pasado 4 días, 96 horas sin escuchar su voz, 5760 minutos sin ver sus ojitos..

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