sábado, 9 de junio de 2012

Born to die

Una cosa está clara, y es que tú y yo, nacimos para morir, todos nacimos para ello.
Es la única misión que se cumplirá en nuestra vida queriéndolo o no.
Pero por eso mismo, existen las religiones que te hacen pensar en una vida después de la muerte o poetas como Bécquer que creen en el amor eterno.
Sé que nací para morir, pero también se que esa no es mi única misión en la vida.
Yo creo en la existencia de ese tal amor eterno, que hará que incluso hallándome en un sueño tan profundo como la muerte, siga soñando contigo.
Que sueñe con todas las noches que no se cumplieron, la felicidad que nunca llegó, los abrazos que nunca se dieron, los besos que se perdieron por el camino..
Y es que aunque sepa que voy a morir, me queda el consuelo de existes, de que un día me abrazaste, y que aunque eso para ti no significara nada, para mi se paró el tiempo desde ese momento.
Y el tiempo no volverá a correr, hasta el día que este segura que te tengo, que ya no te podrás ir,
que no será el último beso que me des, la última vez que me mires sonriendo..

Aunque el dolor de no tenerte me de la vida, no quiero seguir viviendo mientras sepa que sin ti, cada día me muero.